CONTAMINACION NUCLEAR SIETE - SE DEJAN DE CONSTRUIR PLANTAS NUCLEARES ** POR RITA AMODEI .
Por su parte, la ONU señaló que el viento estaba dispersando el material radiactivo hacia el océano Pacífico, lejos de Japón y hacia otros países asiáticos.
La armada norteamericana señaló que algunos buques de guerra se desplegarían en la costa oeste de la isla principal, Honshu, en vez de dirigirse a la costa este como estaba planificado, a causa de "peligros radiológicos y de navegación".
"Estamos hablando de apocalipsis y creo que la palabra está bien elegida", dijo el comisario europeo para la Energía, Gunther Oettinger. "Prácticamente todo está fuera de control. No excluyo lo peor en las horas y días por venir", añadió.
Mientras tanto, el presidente de la autoridad nuclear francesa, André-Claude Lacoste, advirtió que la central de Fukushima ha alcanzado el nivel 6 de alerta nuclear, el segundo entre los más graves de la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos.
El desastre llevó a Alemania y a Rusia a ordenar un examen inmediato de la situación y las perspectivas de la energía nuclear. La canciller alemana, Angela Merkel, anunció el cierre inmediato por tres meses de los siete reactores en servicio desde antes de 1981.
Esta mañana, las autoridades japonesas intentaban desesperadamente que el agua destinada a enfriar los núcleos radiactivos de los reactores no se agotara, porque esto provocaría un recalentamiento y la emisión de más materiales dañinos. Ya hubo cinco explosiones en la planta desde que resultó dañada en el terremoto y tsunami del viernes pasado. Los estallidos más recientes afectaron a los reactores número 2 y número 4.
Los temores ahora se centran en los daños en una parte del centro del reactor 4, conocida como pileta de supresión, que intenta enfriar y atrapar la mayor parte del cesio, yodo y estroncio en sus aguas enfriadas.
En una señal de la magnitud del desastre, los especialistas intentaban hoy por la mañana evitar una reacción en cadena en el reactor esparciendo ácido bórico y agua desde helicópteros.
Aún se desconoce la amplitud de la destrucción causada por el potente sismo del viernes pasado y el posterior tsunami, mientras los equipos de rescate avanzaban por la región al norte de Tokio, donde se teme que hayan muerto por lo menos 10.000 personas.